¿Puedo espaciar las vacunas de mi hijo?

Muchas personas asumen que el calendario actual de vacunas no fue creado para el beneficio del bebé pero por la preferencia o conveniencia de la industria médica—y si es así, que podría haber un calendario alterno de vacunas que es mejor para el bebé.

Resulta que este no es el caso en lo absoluto. El calendario actual en los Estados Unidos es el producto de una colaboración reflexiva e informada entre especialistas en pediatría, enfermedades infecciosas y salud pública, específicamente y sólamente para el beneficio del niño. Está basado en estudios cuándo las vacunas son mejor toleradas y más seguras y ofrecen la mejor protección para el niño.

Revisemos lo que lo que está detrás del calendario recomendado para que vea la lógica del mismo.

¿LOS ANTICUERPOS MATERNALES PROTEGEN A MI BEBÉ?

Las madres pasan anticuerpos protectores a sus bebés por aproximadamente seis meses y muchas veces le ofrecen protección útil para el bebé. Sin embargo, tienen sus limitaciones. Los anticuerpos dados al bebé crean “inmunidad pasiva,” lo cual significa que esos anticuerpos no pueden ser rehechos. Cuando el bebé crea sus propios anticuerpos, eso es lo que se llama “inmunidad activa,” y es más efectivo en combatir enfermedades. Esto es porque las vacunas todavía ofrecen protección valiosa durante este periodo.

¿EXISTEN RIESGOS DE INFECCIONES A DISTINTAS EDADES?

Algunas infecciones son mucho más severas mientras más joven es el infante como lo son la tos ferina, hemofilia y las infecciones por neumococo. O sea, lo más importante en este momento es proteger al bebé temprano en su infancia. Mientras más retrase vacunarlo en contra de estas infecciones, menos serán los beneficios que recibirá de la vacuna.

Con refuerzos a los 2, 4 y 6 meses, la inmunidad activa del bebé se desarrolla durante este periodo crítico mientras los anticuerpos de la madre desaparecen, dándole al bebé una transición huida a una protección personal en el momento en que se vayan. Si en vez las vacunas no comenzaran hasta los seis meses de edad, la inmunidad activa del bebé no estaría desarrollada completamente hasta meses después. Esto dejaría al bebé con la menor protección durante el periodo más crítico.

¿CUÁNDO LAS VACUNAS PRODUCEN LA MEJOR RESPUESTA INMUNOLÓGICA?

Hay una gran diferencia entre cuándo las vacunas producen la respuesta inmunológica más fuerte versus cuándo ofrecen el mayor beneficio. En muchos casos, la respuesta inmunológica a una vacuna aumenta mientras más edad tiene el niño. La fortaleza de una respuesta inmunológica no es lo que más importa para la salud de un niño sino el grado en el que los niños sufren o no de efectos de salud duraderos.

Una inmunidad perfectamente adecuada y modesta durante de la infancia es más deseable que sufrir mientras el periodo de mayor riesgo sin inmunidad sólo para que puedan experimentar una respuesta inmunológica más fuerte a esa vacuna más tarde—cuando haya menos o ningún riesgo de la enfermedad. Además, una respuesta inmunológica más fuerte a veces significa que habrán efectos secundarios más fuertes.

Para algunas vacunas, como la del sarampión, los bebés jóvenes no responden bien a ella. La vacuna es recomendada sólo después de los 12 meses de edad. Para otras vacunas como la vacuna del neumococo, los bebés pueden responder bien tan temprano como a los dos meses de edad (los bebés menores están en alto riesgo), o sea que se recomienda comenzar el proceso de vacunación a esa edad.

La situación ideal que logre tener inmunidad suficiente para detener que una enfermedad haga daño, a una edad que las enfermedades causan el más daño. Esto puede diferir en distintos lugares en el calendario infantil, todo precisamente colocado y programado para obtener el mayor beneficio con los menos efectos secundarios posibles. Por esto, el alternar el calendario resultará generalmente en más efectos secundarios, menos beneficios o ambos—estaría administrándoles en otro momento que no es cuando su tasa de beneficio a riesgo es mejor.

¿LE DEBO ADMINISTRAR MÚLTIPLES VACUNAS EN UNA VISITA O UNA VACUNA POR VISITA?

Al salir del vientre de la madre, un ambiente estéril, su niño enfrenta trillones de células de bacterias, virus e infecciones por cándidas a través de la piel, nariz, garganta, intestinos, entre otros. Su bebé impide que estos organismos causen enfermedades serias y hace respuestas inmunológicas a todas las células diferentes—a la misma vez. Un niño puede responder a todos ellos simultáneamente gracias a las billones de células inmunológicas que circulas su cuerpo y cada una capaz de hacer su propio trabajo.

Las 14 vacunas en el calendario infantil tienen una cantidad total de 150 componentes inmunológicos—un número pequeño en la escala inmunológica. Cada bacteria en el mundo puede tener de 2,000 a 6,000 componentes inmunológicos y su niño procesa muchas de ellas simultáneamente. Todo el calendario de vacunas, inclusive todo a la vez, puede ser menor que lo que el sistema inmunológico de su bebé maneja todos los días.

Otras consideraciones incluyen la molestia para su familia y el trauma para su niño. Es fácil para las oficinas médicas administrar las vacunas en días distintos. Pero es más difícil para su familia y su niño. Significa duplicar la cantidad de veces que su hijo necesita pinchazos de aguja y perder tiempo del trabajo y o la escuela. Tomas más tiempo para completar una serie de vacunas obviamente atrasa la protección que ofrecen. Tal vez estas desventajas tendrían provecho su tuviésemos evidencia de que administrar vacunas en una escala más extensa sería mejor para los bebés. Pero sabemos que no lo es.

Rachel, Portland, OR

"Cuando tuvimos nuestro primer hijo, le administramos casi todas (no todas) las vacunas recomendadas, en un calendario atrasado, una a la vez. Mientras crecía y le temía a las agujas, se hizo más difícil y era una inconveniencia ir y venir del doctor.

Debido a mi cansancio de estar llevando a mis niños al doctor en múltiples ocasiones, el miedo a las agujas de mi hijo mientras crecía y el hecho de que todavía no había leído evidencia médica actual de que las rutinas de vacunación eran peligrosos (de hecho, comencé a escuchar sobre brotes locales de enfermedades prevenibles en nuestra ciudad natal de Portland, OR), decidimos seguir las guías del CDC con nuestra hija.

He disminuido mis visitas al doctor por más de la mitad y también estoy tranquila cuando le permito jugar con niños de todas las regiones geográficas en casa y cuando viajamos."