¿Las vacunas todavía son necesarias?

Aunque no veamos muchas enfermedades prevenibles por la vacunación en Oregon o en otros lugares de los Estados Unidos, no quiere decir que estas enfermedades han sido erradicadas. Las vacunas han sido tan exitosas que hemos visto una disminución de enfermedades en los Estados Unidos.

Sin embargo, cuando las tasas de vacunación disminuyen, las enfermedades se vuelven más comunes en nuestras comunidades nuevamente. Por ejemplo, los brotes de sarampión alrededor de los Estados Unidos en el 2014 y el 2015 ocurrieron en gran parte en personas no vacunadas.

Imagínese un jardín comunitario lleno de vegetales saludables y flores hermosas. Aparte de a regar las plantas y abonar la tierra, los voluntarios tienen que deshierbar con frecuencia. Si se aparecen mas voluntarios a deshierbar el terreno que la cantidad de hierbas ha bajado demasiado que no más de dos voluntarios son necesarios. Sin deshierbe frecuente, las hierbas crecen de manera descontrolada y ponen en peligro a los vegetales y las frutas. El jardín entonces necesita que vengan a los voluntarios de nuevo.

Al ir y venir con demasiados o muy pocos voluntarios, el jardín cae en un ciclo sin fin. La mejor alternativa sería determinar la cantidad adecuada de voluntarios necesarios para mantener las hierbas a un nivel aceptable para que el jardín comunitario este saludable. Las vacunas funcionan de la misma manera.

Si dejamos de vacunarnos porque no vemos una enfermedad en particular en nuestra comunidad, esa enfermedad regresará. Algunas enfermedades como la varicela pueden estar erradicadas mundialmente y nos permite no vacunar en contra de ellos. Llegar al nivel de erradicación toma décadas y ese proceso toma más tiempo todavía si dejamos y comenzamos de nuevo a vacunar. Tenemos un largo camino por recorrer en erradicar muchas otras enfermedades infantiles, pero mientras más constantes sean nuestros esfuerzos, más progreso haremos.

 
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Leah, Portland OR

"He vivido y trabajao en otros países y tengo familiares en la parte noreste de Brasil, un lugar donde las vacunas se convirtieron en solo accesible para el público general recientemente. Tengo amigos y familiares que son doctores y científicos, algunos han tratado enfermedades que pudieran sido prevenidas con vacunas.

He tenido que consolar a padres de niños que fueron desfigurados, tuvieron daño cerebral o fallecieron como resultado de enfermedades prevenibles. Viví en Denver, Colorado donde uno de mis colegas todavía camina con dificultad con la ayuda de muletas, como lo ha hecho la mayoría de su vida, porque no recibió la vacuna del polio cuando niño y contrajo la enfermedad.

Sé que la mayoría de las personas en Oregon no han visto el horror que pueden causar estas enfermedades. No es sólo porque seamos afortunados. Es porque la médicina moderna ha desarrollado vacunas para prevenir la propagación y el daño de estas enfermedades. Mientras estaba de vacaciones recientemente, mi familia presenció un accidente automovilístico terrible. Un auto se volcó varias veces y terminó en el techo. En el otro auto el pasajero estaba atrapado entre su volante y el respaldo de su asiento. Como los primeros en responder, mantuvimos a las víctimas alertas y hablando hasta que llegaron los paramédicos. Cada uno de ellos tenía abrochado su cinturón de seguridad. Cada uno de ellos sólo sostuvo lesiones menores.

El resultado no fue suerte; fue el resultado de la ciencia detrás de los cinturones de seguridad, bolsas de aire y zonas de contracción, tecnología que nos permite vivir una vida más saludable por más tiempo y sobrevivir las cosas que han matado o mutilado a personas en el pasado.

Igualmente pienso en las vacunas como una tecnología que salva vidas. Mis hijos y yo estaremos en el mundo y siempre habrá la posibilidad de que estemos expuestos a alguna enfermedad que nos pueda lastimar o matar. Gracias a la tecnología de las vacunas, tenemos la oportunidad de alejarnos sin daño alguno."