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¿Qué son las vacunas y cómo funcionan?

La meta de las vacunas es reducir en gran parte las complicaciones causadas por enfermedades infantiles. Aunque algunas enfermedades pueden hacernos más fuertes después de haberlas tenido, otras causan más daño y nos dejan más débiles. Las vacunas preparan a nuestros cuerpos para combatir enfermedades dañinas a las que estamos expuestos en el mundo.

Para entender cómo funcionan las vacunas, imagine que su sistema inmunológico es como un diccionario. Para cada substancia que su cuerpo encuentra, su sistema inmunológico graba una definición y una acción. La definición es una descripción de la substancia. La acción le dice al cuerpo qué hacer con ella si debe absorberla o atacarla.

Pero antes de que su cuerpo sepa qué hacer, primero debe identificar la substancia. La manera en que su cuerpo identifica algo está basada en las formas encontradas en la superficie del objeto. Estas formas se llaman antígenos— características físicas de un objeto que el sistema inmunológico puede reconocer. Las vacunas ayudan a que su cuerpo identifique cómo es cada infección para que el sistema inmunológico utilice sus defensas naturales para tratarlas.

Por ejemplo, imagínese que su hijo se está comiendo una fresa o frutilla. Es importante que el sistema inmunológico identifique la fresa o frutilla como un alimento y la absorba. Ahora imagínese a un niño que contraiga un resfriado. Es importante que el sistema inmunológico lo haya identificado como dañino y lo ataque. Las vacunas no cambian cómo su cuerpo actúa cuando encuentra algo; sólo ayudan a su cuerpo a identificar lo que ha encontrado.

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Los niños nacen con muchas definiciones en blanco para enfermedades infantiles serias como sarampión, tos ferina, y rotavirus, entre otros. Si el niño no es vacunado y enfrenta una de estas enfermedades, toma tiempo para que su sistema inmunológico examine la enfermedad, guarde una descripción y pueda decidir si la enfermedad deba ser atacada. Desafortunadamente, este proceso toma tanto tiempo que para cuando la definición y acción han sido guardadas, la enfermedad tal vez haya causado daños permanentes a su hijo. Las vacunas le enseñan a nuestro sistema inmunológico a combatir enfermedades que de otra forma les tomaría demasiado tiempo reconocer como dañinas.

Una vacuna para una enfermedad en particular puede tener bacterias desactivadas de esa enfermedad o el virus vivo pero debilitado. La vacuna se le administra al niño con definiciones en blanco. Su sistema inmunológico se toma su tiempo en definir cómo se ve la enfermedad y cómo combatirla. Cuando se encuentra a la enfermedad viva por primera vez, su sistema inmunológico estará listo para combatirla inmediatamente y prevenir enfermedades serias o daños permanentes.