El aluminio es el metal más común en la naturaleza. En los primeros seis meses de vida, su bebé recibe aproximadamente 4 miligramos de aluminio si recibe todas las vacunas recomendadas, comparado con 120 miligramos si su bebé consume leche de soja en formula.

¿Y el aluminio en las vacunas?

El aluminio es un metal común y natural. El aluminio mejora la respuesta inmunológica a las vacunas al permitir menores cantidades de ingredientes activos y, en algunos casos, menos dosis. Aquí están los hechos sobre el aluminio:

El aluminio el metal más común que se encuentra en la naturaleza y el parte de nuestro ambiente todos los días. Existe en el aire que respiramos, el agua que bebemos y la comida que comemos. Por eso fue escogido para las vacunas: nuestros cuerpos ya saben cómo procesarlo y lo hacen regularmente.

La cantidad de aluminio en las vacunas es muy poca. En los primeros seis meses de vida, su bebé recibe aproximadamente 4 miligramos de aluminio al recibir todas las vacunas recomendadas. Sin embargo, durante ese periodo, su bebé ingerirá aproximadamente 10 miligramos de aluminio si usted lacta, 40 miligramos si le da leche en formula, y 120 miligramos si le da leche de soja en fórmula.

Típicamente, su bebé tiene entre uno a cinco nanogramos (billonésima parte de un gramo) de aluminio en cada mililitro de sangre. Los investigadores han demostrado que luego de que las vacunas son inyectadas, la cantidad de aluminio detectable en la sangre de un infante no cambia y aproximadamente la mitad del aluminio de las vacunas es eliminado del cuerpo en un día.

(Data from Vaccine Education Center, “Vaccine Ingredients: What You Should Know,”)